Llevo un ritmo de lectura tranquilo: he llegado a la página 140. Un buen momento para comentar mis impresiones sobre los primeros capítulos de Juego de Tronos.
Lo que más he agradecido es encontrarme con una lectura fácil. Aunque aparecen muchos personajes, las dosis de información son justas y medidas. Me ha sorprendido que buena parte de los protagonistas son niños y adolescentes. Algo que Martin resuelve bien, haciéndolos personas tan creíbles como los adultos. Aunque, sinceramente, que en la serie les hayan aumentado la edad en un par de años me parece un acierto.
Sobre el prólogo. Esto es exactamente lo que busco en el comienzo de una novela, y Martin me lo ha dado: diálogos y un arranque dinámico que anima a seguir leyendo. Más allá del Muro, Ser Waymar Roycer, un joven perteneciente a la Guardia de la Noche, encuentra el campamento de los asaltantes salvajes a los que persigue. Lo acompañan el veterano y desorejado Gared y Will, un explorador que asegura que, durante una avanzadilla, ha visto que los salvajes están muertos. Pero una vez en el lugar, no hay rastro de estos cadáveres. Quienes sí aparecen son los Otros, seres pálidos de pupila azul brillante, que dan matarile al joven caballero con sus espadas de cristal resplandeciente. Will intenta hacer mutis por el foro, pero un Ser Waymar revivido le echa las manos al cuello.
Lord Stark alza su espada Hielo y decapita a Gared por desertor. Como señor de Invernalia (uno de los Siete Reinos) tiene el deber de impartir justicia por su propia mano. Ya de regreso a su castillo, tres de sus hijos encuentran una camada de lobos huargo recien nacidos junto a la loba muerta por asta de venado. Deciden que cada uno de los seis hijos de Eddard Stark se queden con los (también) seis cachorros.
Eddard (Ned) Stark, casado con Lady Catelyn Tully, tiene seis hijos: Robb (14), Sansa (11), Arya (9), Bran (7), Rickon (3) y Jon (14), un bastardo del que no sabemos quién es su madre; la señora Stark no lo puede ver ni en pintura.
El reparto de personajes es amplísimo. Destacaría a los malosos Lannister: la reina Cersei, Ser Jaime el Matarreyes y Tyrion el Gnomo, un enano que parece bastante listo. También están los hermanos Targaryen: Viserys, que tiene aterrorizada a su hermana Daenerys, y si me apuras hasta a mí. Al Viserys lo tengo atravesado.
La caída de Bran ha sido la leche. “Qué cosas hago por amor”, dice el otro. Madre del amor hermoso. Me pregunto qué será de Bran.
En este momento voy en uno de los capítulos de Sansa, cuando están de camino a Desembarco del Rey. La niña (muy mona y muy coqueta ella) está emocionada porque va a pasar el día en el carromato real y podrá estar con su prometido, el príncipe Joffrey. Teme que su hermana Arya lo estropee todo. Arya es un poco machorro y a saber cómo se comportará delante de la reina.
Y esto es todo. Por ahora.